Hay una hora de la mañana en la que la luz entra de lado y la pared cambia de carácter. Es entonces cuando mejor se aprecian los relieves del overlay crochet: aparecen sombras muy suaves, las formas cobran profundidad y la pared deja de ser un simple fondo para formar parte del dibujo.

Me gusta pensar que mis piezas se terminan en casa de quien las recibe. Yo las dejo listas, pero es la luz de cada habitación la que acaba de construirlas. Una ventana, la orientación de una pared o la hora del día pueden hacer que un mismo mandala muestre matices diferentes.


Veinte horas, capa a capa

Lotus Quiet Mandala requiere unas veinte horas de trabajo. No se ven a simple vista, ni hay manera de contarlas mirando la pieza terminada. Pero están ahí, vuelta tras vuelta, en las capas que se superponen y en los relieves que van apareciendo hasta que el hilo adquiere una nueva dimensión.

Mandala de crochet Lotus Quiet sobre una superficie de madera con un ramillete de flores secas.
Fotografía real de un detalle de la pieza

El diseño se basa en el patrón de una diseñadora cuyo trabajo reconozco en la ficha de la tienda. Mi aportación está en cómo interpreto cada pieza: la elección del hilo -su textura y grosor-, el color, el tamaño y esa identidad que voy construyendo a través de su nombre y de la pequeña historia que acompaña a cada creación.

Porque para mí, una pieza no es sólo una forma bonita. También es lo que me inspira, lo que descubro mientras la tejo y lo que imagino que puede transmitir cuando encuentre su lugar.

Y le he dado el nombre de «Lotus Quiet» porque tanto al tejerlo como al contemplarlo, me transmite calma y una atmósfera de tranquilidad, equilibrio y concentración serena, ideal para crear un entorno tranquilo y de atención plena.


Dos momentos del tejido

Hay dos partes del proceso que disfruto de una manera especial mientras la voy tejiendo.

La primera es el centro. Las superficies se superponen una y otra vez, como si dibujara con la aguja, y los relieves del punto central van levantándose poco a poco. Me gusta observar cómo, a partir de una sucesión de gestos pequeños, empieza a aparecer una geometría que antes sólo existía en el patrón.

Manos tejiendo el centro de un mandala de crochet en overlay, con los relieves concéntricos en capas.
Escena creada con IA a partir de una foto de la pieza

La segunda son los arcos. Es una parte más laboriosa y, a veces, exige insistir cuando el entusiasmo inicial ya se ha calmado. Pero esos arcos son los que terminan de dar esa forma tan peculiar al conjunto.

Lotus Quiet tiene nueve puntas. Nueve: un número impar que hace que ninguna tenga otra justo enfrente. Es un detalle discreto, quizá no evidente a primera vista, pero que le da una personalidad particular y lo distingue de muchos otros mandalas de overlay crochet.

Me gustan esas pequeñas singularidades que no necesitan llamar la atención para estar presentes.


Y después, una pared

Cuando Lotus Quiet sale de mi taller, comienza otra parte de su historia. Le esperan una pared, una ventana y una luz que no serán iguales a ninguna otra.

A partir de ahí, sus relieves irán cambiando con las horas. Habrá momentos en los que las sombras dibujen sus formas con más claridad y otros en los que el mandala parezca más sereno, casi fundido con la pared. No habrá que hacer nada para que eso ocurra: bastará con que la luz siga su curso.

Escena creada con IA a partir de una foto de la pieza

Quizá tengas en casa una pared a la que le suceda algo parecido. Puedes observarla un día, sin prisa, y descubrir cómo cambia a lo largo de la mañana o de la tarde.

A veces, mirar es también una forma de prestar atención.

Y quizá ese sea uno de los pequeños placeres de convivir con una pieza hecha a mano: descubrir que, incluso cuando parece que nada cambia, la luz siempre encuentra otra manera de contarla.

Lotus Quiet vive en mi tienda, por si quieres conocerlo.

Si quieres ver cómo se vive el Tiempo de Plata con hilo y crochet, pásate por Desde mi taller.

Algunas de las imágenes de este blog están creadas con IA a partir de mis propias ideas. Las imágenes de detalle de mis creaciones son fotografías reales.