Aire, por favor

Aire, por favor

Hay días en que sólo queremos eso: un poco de aire, por favor.

Aire para respirar sin culpa.
Aire para pensar sin que el cerebro parezca una lavadora centrifugando decisiones.
Aire para llorar a gusto, sin tener que explicar nada.
Aire para no hacer nada. O para hacerlo todo, pero a nuestro ritmo.

Porque llega un momento -sí, tú sabes cuál- en el que el aire ya no es un lujo: es una necesidad urgente.

Y entonces empiezas a buscarlo en pequeñas cosas:

  • En una planta que crece en la repisa y parece decir “todo va bien”.
  • En una taza de té que no se toma por ansiedad, sino por gusto.
  • En escribir cuatro líneas mal hechas en un cuaderno cualquiera y sentir que el mundo se acomoda un poco.
  • En dejar de complicarse: menos drama, más oxígeno.
Aire, por favor

Y claro, el duelo -el que sea- también aprieta. Y cuando aprieta, nos corta el aire.

Pero justo ahí está la clave: buscar el modo de volver a respirar.

A veces no es más que abrir la ventana, literal o metafóricamente, y dejar que entre algo nuevo. Y ese día puede ser hoy…

¿Y sabes qué es lo mejor? Que el aire no hay que entenderlo. Sólo hay que dejarlo entrar.

Y eso es lo que yo he intentado hacer creando esta página en mi Art Journal, de la que aprovecho para compartir contigo cómo la he elaborado. Espero que te guste y te animes a buscar tu manera de dejar entrar el aire…

Puedes ver más ideas para páginas, tutoriales y recursos en la sección El Art Journal

Algunas de las imágenes de este blog están creadas con IA a partir de mis propias ideas. Las imágenes de detalle de mis creaciones son fotografías reales.