Hay días en que sólo queremos eso: un poco de aire, por favor. Aire para respirar sin culpa.Aire para pensar sin que el cerebro parezca una lavadora centrifugando decisiones.Aire para llorar a gusto, sin tener que explicar nada.Aire para no hacer nada. O para hacerlo todo, pero a nuestro ritmo. Porque llega un momento -sí,…